Relato de Luisa paz
EL VARON DEL TANGO
En la vida hay momentos que te quedan marcados para siempre, como a fuego. Este es uno de ellos. Bha…a decir verdad, tengo muchos momentos lindos pero predominan los feos, cosas, situaciones pasadas, que nos marcan de por vida y quedan esas heridas abiertas, que con el tiempo se apacigua, al menos eso espero ME PASE.
Les confieso que me cuesta mucho hacerlo, en este momento. Recordar sin que se me llenen los ojos de lágrimas mientras hago el ejercicio para contarles. No es tan fácil, pero entiendo que es importante que se sepa. En medio de esos pasajes, como fotografÃas, esos malos recuerdos…pienso hoy a la distancia; tomo real dimensión de esas violencias vividas y digo Dios mÃo como pudimos soportar tanto, cuánto daño nos hicieron!!! Principalmente en esa época.
HabÃa llegado la democracia en el año 83, muchas de nosotras, por no decir todas, (travestis…) no sabÃamos qué carajo era, que significaba este hecho, no entendÃamos nada. Y cuando preguntábamos que significaba la democracia, por lo general nos decÃan “Libertad”. Pero para nosotras comenzaba una época muy difÃcil, de mucha violencia policial incluso hasta la muerte.
En esas épocas de supuesta Libertad, la conocà a Katy, la borracha, era una de las más humildes, muy pobre. VivÃa con su marido, un hombre que cirujeaba con un carro y era alcohólico, vivÃan una piecita de 3 x3 (maso menos) de chapa de cartón las paredes y el techo. Me acuerdo tenÃan como diez perros. Ella usaba un postizo rubio, lacio que siempre la cargábamos porque cada vez que corrÃa de los milicos lo perdÃa o se le enganchaba en algún techo o tapia que debÃa cruzar, de rompe raja porque aparecÃa la camioneta de Madero.
Con el tiempo pareciera que nos volvimos más duras, o nuestra necesidad hacia que correrÃamos riesgos extremos. Sin dejar de estar atentas a la policÃa, nos subimos a la autopista Richieri y cuando veÃamos que venÃa la policÃa nuestra única alternativa era cruzar al guardarais del medio. Cruzábamos 8 carriles (la mano que va de capital a Ezeiza) juntas, pero no a la par, mirando siempre de frente a los autos. HabÃa veces que llegábamos a tres y habÃa que retroceder de nuevo a la banquina, esperar el momento justo entre los autos que pasaban a toda velocidad para poder cruzar, teniendo en nuestras espaldas a los policÃas a los tiros para amedrentarnos y que no crucemos porque ellos NO LO HACIAN. Ese era su lÃmite.
En una de esas tantas veces que nos corrÃan y ya estábamos tan acostumbradas a cruzar asÃ, paso lo no querÃamos que ocurriera. Éramos cuatro corriendo para cruzar la autopista y llegar al medio. Apareció la policÃa a toda velocidad, no habÃa tiempo para pensar que hacer, si entregarse o correr el riesgo y cruzar. Yo cruce sin dudar. En el mismo instante que llego al medio ciento un ruido fuerte a mis espaldas que automáticamente miro hacia atrás y veo a Katy, veo su postizo volar por el aire. En el carril de la izquierda donde a más velocidad van los autos, uno la levanto por el aire (que fue justo cuando la alcanzo a ver)…y me tapo la boca…no puedo atinar ni a gritar ni llorar porque debo seguir corriendo ahora a la mano contraria. Mientras corrÃa prestando atención a los autos que se me venÃan de frente, sentÃa el ruido de otros autos que no pudieron frenar y le pasaban por encima Katy…
Llegar al otro extremo fue en un minuto, apenas pude darme vuelta para ver que habÃa pasado, observo que le seguÃan pasando los autos por arriba. A su vez miro a los policÃas la distancia que quedaron y estaban FESTEJANDO, como cuatro APLAUDIAN lo que veÃan. Me senté en el guardarais, mi corazón estaba por explotar. No puedo describir que era. Dolor, angustia, impotencia…no sé. Las otras dos compañeras quedaron en el medio de la autopista, mucho más cerca que yo, observando con más claridad toda la secuencia.
Finalizando esta historia cruel cuando estábamos sacando el cajón entre nosotras vinieron de una revista o diario del momento a cubrir el hecho. Como salió la nota? Como siempre burlándose de nosotras. El titulo decÃa: “Murió atropellado Julio Sosa, el varón del tango travesti” acompañado de una foto en el momento que era llevada al cajón al coche fúnebre. En la nota nunca contaron cual fue la circunstancia que la llevo a Katy cruzar la autopista sin tener en cuenta si su vida corrÃa riesgo o no… y esa era nuestra “Demos gracia”…por Democracia.
Texto y FotografÃa sacadas del FB Archivo de la Memoria Trans Argentina
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