Este espacio en [de]construcción es un registro de cuerpas asesinadas en la crueldad que la heterosexualidad como régimen político detenta para ciertas existencias.

Travas, tortilleras, maricas, tomboy, prostitutæs, mujeres trans, mujeres estigmatizadas, trabestias, racializadas, migrantas, monstruas, cuerpas mutantas, que ya no están.

Aquí hay muertas, maravillosas existencias, quitadas de la vida por los eternos envidiosos de su maravillosidad. Hay muertæs bilipendiadas por la prensa y la sociedad, de esæs que desbordan los márgenes de la pacificación forzada de estos tiempos y que son auto-responsabilizadas por los asesinatos, agresiones y vejaciones que se les cometieron.

Aquí hay muertas, estigmatizadas porla normalidad que procrea constante distintas formas para intentar controlarnos, para intentar aniquilar y desposeernos de la potencia de nuestras rarezas y capacidad de singularizar.

Aquí hay muertas, asesinadæs, a quienes matan no sólo para quitar una vida, sino como método para expropiarnos a muchas, la capacidad de intentar otras vidas posibles fuera de las trazadas por el deseo de normalidad.


Este espacio es al mismo tiempo un archivo, un homenaje, un memorial. Es también otras cosas... tal vez un vómito, un canalizador, una tormenta de lágrimas poderosas. Es un llamado al recuerdo, un aullido de guerra a la guerra, un entramado de historias de læs desterradæs de la Historia oficial. Es un latido de memoria, una llamada a no dudar de lo que presencian nuestros sentidos cuando percibimos el exterminio que nos rodea, una maldición a quienes nos han puesto las manos encima para dañarnos. Aquí en este espacio cubierto de muertæs, no hay hechos aislados.



Y Hay tantas y quisiera nombrarlas a todas, no olvidar a ninguna. Con todæs en el putito corazón...




viernes, 19 de octubre de 2018

Comunicado de organizaciones, familiares y amigxs de Meliza Fleitas

Las organizaciones de mujeres, familiares y amigxs queremos hacer llegar nuestra denuncia con respecto a la actuación del Ministerio Público y la Policía Nacional en lo que va de la investigación en el caso de Meliza Fleitas.

Desde el momento de la primera denuncia hecha por Luis Fleitas, padre de Meliza, en agosto del 2017 en la comisaría 5ª, de Ypacarai, los procedimientos fueron escasos y mal realizados.

Supuestamente el primer allanamiento en el lugar fue realizado por la policía local, ese mes, y no hallaron nada. No sabemos siquiera si dicho allanamiento contó con presencia fiscal, o con testigos, no sabemos si la policía intentó tomar testimonios de personas cercanas al lugar de los hechos.

Hasta el mes de julio de este año, la causa judicial de Meli, caratulada como desaparición de persona se encontró CAJONEADA en la Fiscalía de Itaguá (causa 2166/17) en la unidad 1, dirigida en un comienzo por la Fiscala Soledad González y posteriormente por la Fiscala Milena Basualdo quienes en ningún momento realizaron las diligencias mínimas que correspondían para descartar o aproximarse a lo que pudo haber ocurrido con Meli. La fiscal Basualdo se justificó reiteradamente que recién había tomado la causa en mayo de este año, sin embargo en estos meses, hasta julio, tampoco hizo nada.

Fueron sus amigxs, familiares y compañeras quienes intentaron saber qué pasó con Meli. Incluso en una ocasión y frente a una sospecha, las compañeras llamaron a la fiscalía especializada en Trata de Personas donde los funcionarios que le atendieron les manifestaron que no pueden investigar “cada vez que una chica se escapa con el novio”.

Luego, tras cumplir un año de su desaparición y búsqueda pública, cuando el movimiento de mujeres logra hacer visible el caso y posterior a que informaciones sobre el caso hayan salido en un noticiero con alcance nacional, recién la fiscal Basualdo ordenó un allanamiento en la misma casa. En dicho allanamiento, con presencia de la prensa, se encontraron armas pero no realizaron otros procedimientos tales como las pruebas de luminoll o rastrillajes en el terreno.

Tampoco en estos meses se ha tomado testimonios que podrían ser claves, a pesar de que en el informe del noticiero quedó en evidencia que hubo testigos de la noche que pudo cometerse el crimen. Tenemos conocimiento que en los meses transcurridos y desde el inicio de la investigación amigxs de Meliza se acercaron a la Fiscalía con datos que podrían ser relevantes y no sólo no fueron escuchadas si no que además fueron maltratadas.

Los últimos hechos, una vez más, confirmaron el negligente actuar de la fiscalía:

Desde el día viernes la movilización de amigxs, familiares y organizaciones no paró: , después de las lluvias quedó al descubierto una fosa con tierra removida, lo cual fue alertado por albañiles que trabajaban cerca del lugar. Las compañeras se movieron a partir de esa noticia y contactaron con la Fiscalía.

En un principio la Sra. Basualdo declaró que la Policía no le había avisado que haría las excavaciones y que ella se había enterado por la prensa de lo que pasaba ahí, lo cual no es cierto, ya que las llamadas de alerta fueron realizadas directamente a asistentes fiscales de esa fiscalía, quienes incluso respondieron que “habían constatado y que se trataba de falsas alarmas”. Recién el martes la policía realizó las excavaciones en el terreno sin las herramientas adecuadas ni personal experto del área de criminalística.

Ha pasado más de un año, incontables gestiones de las amigas y supuestamente 4 allanamientos para que el Ministerio Público ponga de su parte y haga lo debió hacer desde el primer día. Está claro que a la Fiscalía nunca le interesó la vida de una persona como Meliza porque ella era joven, mujer y pobre.

Creemos que el sumario a las fiscales es necesario pero insuficiente.Ya que estos no son hechos aislados sino que desnudan una práctica de toda la institución. Existen más de dos mil personas denunciadas como desaparecidas por año, de los cuales es casi nulo su seguimiento.

Por todos estos hechos no confiamos en la fiscalía y queremos presentar una querella adhesiva para asegurar una real búsqueda de Justicia para Meli. Y en este sentido, manifestamos las siguientes exigencias:

-Que las fiscales que han obstaculizado el proceso de investigación, Sras Soledad González y Milena Basualdo, no sean solamente sumariadas, sino que sean removidas del Ministerio Público, ya que han demostrado absoluta incompetencia para resolver un caso que podría haberse cerrado a los pocos días de la primera denuncia, además de haber mentido y ninguneado a familiares y amigxs que querían aportar información.

-Que se tomen los testimonios y se investiguen a todos los vecinos y personas cerca del lugar del crimen, principalmente a los familiares de Jaime Fernández Vera colindantes de la vivienda, ya que es improbable que se haya cometido tal crimen y posterior entierro del cuerpo sin que nadie haya escuchado, ni percibido movimientos extraños. Estos testimonios son claves para determinar cómo fue el accionar del feminicida.

-Que sea efectiva e inmediata la investigación a todas las personas que podrían haber prestado alguna ayuda a Jaime Fernandez Vera en el momento de los hechos y posteriormente, ya que existen altas probabilidades de que él se encuentra fuera del país, que según información difundida, salió el 11 de agosto de 2017 por el norte del país hacia Brasil, posteriormente se embarcó destino a Colombia, donde se le perdió el rastro.

-Que se tomen efectivamente e inmediatamente todos los testimonios de amigxs y familiares directos, y quienes tengan datos para aportar y que aún no han podido acceder a darlos para su respectiva investigación.

- Que la familia, amigxs y la sociedad en gral, sean informadas sobre los respectivos avances del caso, no vamos a permitir más que la investigación siga siendo dilatada y obstaculizada, estamos en estado de alerta.

La Feroz Colectiva y Viva la Queremos



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